


Es un puente levadizo construido por la firma Lindeberg, Mellen y Cia, inaugurado el 30 de Julio de 1908.
La particularidad de su diseño es su tramo móvil o levadizo. El mismo retrocede a la vez que gira, o sea, el eje ficticio de giro (pivote) es móvil horizontalmente, retrocediendo en las maniobras de apertura y avanzando en las de cierre. Este hecho es distintivo respecto al usual puente levadizo que gira sobre una bisagra (o pivote), como ejemplo de éste último, podemos indicar al vecino puente Pueyrredón Viejo.
Su singular belleza mecánico estructural y el hecho de ser uno de los pocos ejemplares que existen activos en el mundo en la actualidad, le confieren un considerable interés histórico y atractivo turístico. En su origen fue construido con fines de ser utilizado para el paso de tranvías, por lo que la calzada estaba compuesta por un entablonado de madera y dos vías de circulación.
En su origen fue construido con fines de ser utilizado para el paso de tranvías, por lo que la calzada estaba compuesta por un entablonado de madera y dos vías de circulación.
En el año 2001 se clausuró este puente debido al deterioro que presentaba. Luego fue reacondicionado, puesto en valor y mantenido por el Ministerio de Planeamiento y Obras Públicas de la ciudad de Buenos Aires. El 5 de junio de 2008 se habilitó al tránsito automotor, con restricciones de altura (4,1 m) y peso (12 toneladas).