¿Buscas apoyo?
Pedir ayuda no es de débiles: es el primer paso para que las cosas empiecen a cambiar.
Si estás pasando por una situación de acoso, si viste que alguien la está pasando mal o simplemente necesitás hablar con alguien, no tenés que hacerlo solo.
En tu escuela hay personas que pueden escucharte y acompañarte, como preceptores, docentes, equipos de orientación, directivos o cualquier adulto de confianza.
Hablar puede dar miedo o vergüenza, pero compartir lo que te pasa puede hacer una gran diferencia.